¡Soy una gran amante de la vida y de la comida! Comer siempre ha sido un placer. Esperaba cada día con ansias la hora de comer. Sin embargo, alrededor de los 22 años, mi cuerpo comenzó a ponerse un poco más quisquilloso conmigo. De repente tenía hinchazón, calambres e inflamación en el estómago después de casi cada comida. No importaba lo que comiera, pequeñas o grandes cantidades, esta sensación de pesadez era omnipresente, y se hizo cada vez más intensa con los años. Mi moral se vio afectada muy rápidamente...

Dolores y preguntas incesantes.

Fue a partir de mis 25 años cuando la sensación pasó de una simple incomodidad después de las comidas a una verdadera tortura diaria. Esta incomodidad física me perseguía todo el día: me preguntaba qué iba a poder comer en el desayuno, en el almuerzo,  con el té de la tarde y hasta en la cena. Un verdadero rompecabezas. Temía el "malestar" con antelación antes de cada comida, y una vez terminada la comida, ya estaba pensando con angustia en la siguiente. Entonces esta incomodidad comenzó a "atormentarme" e impedirme dormir (barriga hinchada y gruñidos repetidos). Pasé más de un año durmiendo menos de seis horas por noche así, por la sensación de hinchazón después de la cena que también me impedía respirar bien y relajarme, y sobre todo por esta especie de ansiedad latente. Me vinieron a la mente muchos pensamientos oscuros y millones de preguntas .

"¿Estoy enferma? ¿Qué enfermedad grave tengo? ¿Por qué estas sensaciones desagradables? ¿Por qué a mi edad? ¿Alguna vez se detendrá?

¿Tendré que aprender a vivir con este dolor abdominal toda mi vida?

¿Debería cambiar mi dieta? ¿Cuál es la causa de mi malestar?

¿Qué estoy haciendo mal? ".

Echaba de menos el cuerpo esbelto, flexible y dinámico de mis 20 años. Me entristecía.Fue entonces cuando descubrí el yoga un poco por casualidad, lo practicaba de forma bastante intensiva, porque me había matriculado en una escuela para ser profesora. Pero tenía problemas para seguir las lecciones y el ritmo de mis compañeros debido a esta hinchazón permanente y debido también al insomnio. Practicaba deportes a diario, comía de manera muy saludable, o tenía la sensación de hacerlo, y sin embargo, la hinchazón no desaparecía, y a la incomprensión, al estrés y a la tristeza se sumaba la frustración y la ira.

Además del desequilibrio físico,mi mente se veía afectada también.

Entonces un día decidí hablar con mi médico de cabecera, intenté describir lo mejor que pude las sensaciones que sentía. Pero él me dijo que era bastante normal tener sensaciones de hinchazón en el estómago después de la comida. "Come menos rápido y tómate el tiempo de masticar". Estas fueron sus instrucciones. También me recetó medicamentos antiinflamatorios para que los tomara de vez en cuando para aliviar el dolor.

El problema fue que no cambió nada en absoluto. Mi malestar no era ocasional, me acompañaba a diario.Me mantenía en estado de incomprensión y frustración. Desabrocharme los pantalones para estar más cómoda y tomar un café después de cada comida para luchar contra la somnolencia repentina , eran por ejemplo hábitos que había integrado en mi vida diaria como una especie de ritual alimentario. No " ir al baño" durante tres días también se había vuelto "normal".
Me guardaba esos sentimientos para mí. Porque este malestar también creaba una cierta vergüenza social: ¡es difícil hablar de sus pequeñas molestias digestivas! Ni tampoco muy fácil preguntar a compañeros o amigos cómo les va el tránsito. Explicar cómo me sentía ,describir esa sensación de malestar también era complicado porque el dolor es algo personal y las sensaciones son diferentes según las personas.

Entonces me di cuenta de que no sabía nada de mi propio cuerpo; Apenas sabía cómo diferenciar mi hígado de mi intestino y ni tampoco sus roles respectivos. Así que decidí ir a hablar con mi médico, quien me hizo algunas pruebas y luego me dijo que probablemente padecía el síndrome del colon irritable.
Desde aquel momento me sentí extremadamente aliviada. No estaba loca, algo andaba realmente mal conmigo y finalmente sabía la razón. Puedes pensar que me haya sentido un poco devastada por la noticia, pero no lo fue en absoluto. Me sentí aliviada por poder nombrar mi malestar. Además,al investigar sobre el tema,me di cuenta rápidamente de que muchas personas también lo estaban sufriendo. A partir de ahí empecé a informarme acerca de este síndrome, acerca del funcionamiento del sistema digestivo, y por supuesto acerca de mi propio cuerpo ( ¡gracias por los clases de biología durante nuestros años universitarios! )

Iba a la biblioteca cada tres días, visitaba páginas web y foros especializados en gente que tenía el mismo problema que yo. Descubrí círculos de mujeres (porque este síndrome también tiene un gran impacto en el sistema hormonal, y en particular en el sistema premenstrual) , y talleres de Arteterapia que abordaban el tema.

¡El descubrimiento del Ayurveda !

Entonces, a través de mi propia investigación, ¡descubrí el AYURVEDA ! Me enamoré de esta poderosa medicina y filosofía india, que me permitió conocerme profundamente. Consulté a médicos ayurvédicos en España y durante mi estancia en Nepal. Cuando llegué a casa también asistí a cursos de formación en nutrición y bienestar ayurvédicos, y de manera autodidacta obviamente sigo cada día aprendiendo sobre el tema, formándome cerca de profesionales y aplicando los consejos de esta ciencia hermosa para mí y para mis seres queridos.

Un ciclo menstrual irregular ...

 

Después de dejar de tomar la píldora, en 2018 me diagnosticaron SOP (síndrome del ovario poliquístico) que afecta la fertilidad pero especialmente el sistema inmunológico. Es un síndrome que siempre ha estado ahí, pero me lo diagnosticaron tarde. Saber esto también me permitió entender muchas cosas sobre mí misma, sobre mi ciclo menstrual irregular,sobre apariciones repentinas de granos pequeños, sobre sensaciones a veces de mareos, etc. Para mí, el síndrome del colon irritable fue una de las causas directas del SOP porque el sistema hormonal lo desequilibra todo.

No existe cura para este síndrome, y en nuestra medicina occidental no se conoce muy bien su origen. Por otro lado, en el Ayurveda, pero también en ciertas terapias "más orientales" como la acupuntura u otras, el origen de este síndrome se debe a una mala higiene de vida, o también a bloqueos emocionales y sí que se puede curar por completo.

 

Desde entonces, no he dejado de experimentar con nuevas terapias que devuelvan al individuo el poder sobre su propia curación, a través del autoconocimiento: dietas, masaje ayurvédico, acupuntura, hipnosis, tarot terapéutico, Reiki, diferentes estilos de yoga, mantra, meditación ... para entender el origen de los síndromes, del dolor, del desequilibrio emocional u otros (¿de dónde viene? ¿de un bloqueo emocional? ¿de una mala alimentación? etc.).

 

Saber lo que padecemos, entender de dónde viene, cómo y cuándo esta enfermedad, este "malestar" (físico y / o emocional) llegó a nuestra vida nos ayudará a analizar mejor, y por lo tanto a domesticar mejor, a tener menos miedo, para atenuar o curarlo por completo; y sobre todo nos permitirá reconocer las señales de alerta para prevenir antes de curar, si volviera a aparecer.

Cada enfermedad, síndrome, dolor, gen físico o bloqueo emocional está ahí para ayudarnos.

Es nuestro cuerpo el que hace sonar una pequeña alarma para que no nos olvidemos de él y que vivamos en armonía con él. ¡El síndrome del colon irritable está ahora muy atrás! ¡Ya no sufro de estreñimiento, estómago hinchado, dolor abdominal y cansancio severo después de las comidas o pérdida de energía a diario!

Para mí este síndrome fue el pretexto perfecto que me permitió interesarme y descubrir el funcionamiento del cuerpo humano, la relación entre lo material y lo sutil, entre el cuerpo y el espíritu, otras formas de comer, de redefinir mi propia relación con la comida, etc.

Gracias a él descubrí y experimenté con muchas técnicas nuevas, masajes, dietas variadas ... y al observar la reacción de mi cuerpo intento así ganar autonomía (rechazo el papel de asistida o víctima y yo misma me mantengo lo más alejada posible de los grupos de presión farmacéuticos, a veces falsos y embaucadores, y trato de pensar un poco más por mí misma, de sentir y de confiar en mi instinto) y trato tanto como sea posible de encontrar en mí misma mi propia cura, por la observación, la experiencia y la atención plena.

Curar un virus del papiloma mediante mejores hábitos de vida ...

Y para colmo, me dijeron casi inmediatamente después que también tenía el virus del papiloma de "bajo grado", pero que estaba presente. Nuevamente, me dijeron que no hay tratamiento. Sólo citas cada tres meses para asegurarse de que no salga mal ... Y de nuevo: estrés, culpa, ira - picores también. Incluso si no estamos hablando de dolor, hay malestar, disminución de la libido, malestar real.

Nuevamente, rechacé el papel de víctima y ¡así volví a descubrir mi poder curativo! ¡Gracias a mi MÉTHODE OME ! (en ese momento no tenía nombre ni la estructura bien definida que tiene hoy ...) Volví a ver a mi ginecólogo,y tras la quinta consulta, con lágrimas en sus ojos, me anunció que el virus del papiloma había desaparecido por completo.

Y ahora...

Actualmente estoy trabajando en mi PCOS, y veo cada vez más mejoras, aplico mi propio MÉTHODE OME, por supuesto, y lo complemento una vez al mes con un amigo acupuntor: ya no tengo esos dolores y consigo tener mi período de nuevo, aunque no sea regular en absoluto pero veo que mi cuerpo se va regulando poco a poco y ¡estoy muy feliz! Porque, al contrario de lo que dicen los médicos, ¡sí! es posible curarse, ¡incluso cuando no existe un tratamiento oficial! ¡La curación se puede descubrir por su cuenta!

¡Es por eso que decidí acompañarte en tu vida diaria para que encuentres toda la energía que necesitas! ¡qué estés en excelente forma y qué te sientes más equilibrado! Es por este deseo de ayudar y compartir que creé mi propio método (El MÉTHODE OME) que es una síntesis de todas las prácticas y experimentos que pude realizar y probar en mí misma, con mis seres queridos, luego durante un año con mis queridos pacientes, y que me han ayudado considerablemente en mi vida diaria a sentirme mejor en todos los aspectos,tanto moral como físicamente.

Más allá de la cura del síndrome del colon irritable, del virus del papiloma y pronto del SOP ...

¡Pude observar una mejora real en mi energía diaria y en mi estado de ánimo!

Soy más yo misma, estoy más equilibrada emocionalmente, ... en fin, soy más feliz !!

He observado una gran disminución del estrés, de la impaciencia y de la irritabilidad,tengo un sueño más reparador, una digestión y un tránsito significativamente mejores, una piel más radiante y menos seca, un mejor crecimiento del cabello y las uñas saludables, las manchas amarillas en los ojos desaparecieron por completo, también el eczema que tenía en el brazo izquierdo y las pesadillas de cada noche y disminuyeron las "adicciones" (alcohol, azúcar, cigarrillos, café ... .) de forma natural y sin esfuerzo. Mi estado de ánimo ahora es estable y feliz.

Soy mucho más paciente, atenta y empática.

Nunca más he vuelto a tener la barriga hinchada o un problema de estreñimiento y nunca más me he sentido cansada y con pesadez de estómago después de las comidas. Mi vida diaria es, por lo tanto, mucho más fluida y fácil, lo que por supuesto repercute también en mis relaciones con los demás.

© 2020 por Pauline DA - Gracias a Marco Diaz y Rafa Pastor por las bonitas fotos, a Cécile Loiseau por la traducción,

¡a mi papá por la corrección y a Camille Bourdier por el hermoso logo!